Capítulo 5
Programa de Prevención del Abandono del Hogar

I. SÍNTESIS HISTÓRICA SOBRE EL TRABAJO CON NIÑOS Y NIÑAS DE LA CALLE, SUS FAMILIAS Y COMUNIDADES . II. ACCIONES DE ACERCAMIENTO Y MOTIVACIÓN EN EL HÁBITAT DE LA CALLE . III.PROGRAMAS DE ATENCIÓN PREVENTIVA CON NIÑOS EN FASE INICIAL DE CALLE . IV. TRABAJO CON FAMILIAS . V. PROCESOS DE ORGANIZACIÓN Y DESARROLLO COMUNITARIO . VI. PREVENCIÓN DE LA DESERCIÓN ESCOLAR . VII. ACTIVIDADES PRODUCTIVAS Y FORMATIVAS PARA LA GENERACIÓN DE INGRESOS . VIII. COORDINACIÓN INTERINSTITUCIONAL . IX. POLÍTICA SOCIAL . X. ASPECTOS TECNICOS

 

Además de la prevención del abandono del hogar, este programa se enfoca hacia la prevención de problemáticas tales como: la deserción escolar, la delincuencia, la drogadicción, la prostitución, el maltrato infantil y el abuso sexual.

Para abordar los procesos preventivos, la ACJ-YMCA trabaja a través de tres etapas simultáneas:

  • Contacto en la calle
  • Trabajo con las familias
  • Trabajo con las comunidades


Complementadas con el trabajo desarrollado en diferentes centros de formación, ubicados en las zonas vulnerables de la ciudad.

El programa de Prevención puede visualizarse en la página siguiente.

Se presentan adicionalmente en este capítulo estrategias programáticas que se han venido desarrollando de manera articulada en cada una de las fases que hacen parte del programa de Prevención del Abandono del Hogar. Las estrategias señaladas son las siguientes:

  • Acciones de prevención de la deserción escolar
  • Actividades productivas y formati-vas para la generación de ingresos
  • Coordinación interinstitucional
  • Política social

Finalmente incluimos algunas consideraciones generales respecto a aspectos técnicos tales como planeación, ejecución, monitoreo y evaluación, investigación y sistematización que deben ser tenidos en cuenta para el adecuado desarrollo de un proyecto social.

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PROGRAMA DE PREVENCIÓN DEL ABANDONO DEL HOGAR

I. SÍNTESIS HISTÓRICA SOBRE EL TRABAJO CON NIÑOS Y NIÑAS DE LA CALLE, SUS FAMILIAS Y COMUNIDADES

Para una mayor comprensión del proceso evolutivo que ha vivido la ACJ-YMCA de Bogotá en torno al problema de los niños y niñas de la calle, sus familias y sus comunidades, se transcribe a continuación una síntesis de los aspectos más significativos de la historia del abordaje y tratamiento de esta problemática lo cual ayudará a ubicar al sector dentro del conjunto de estrategias que el modelo plantea.

La ACJ-YMCA de Bogotá fundada el 10 de marzo de 1964, inició sus labores bajo la dirección de Donald C. Warrington en una sede ubicada en la calle 24 No. 13-57, desde donde promovió la vinculación de voluntarios jóvenes y adultos interesados en trabajar en la extensión del Reino de Dios, dándole prioridad a la labor con Comunidades marginadas. Posteriormente, en el año 1966 la ACJ-YMCA adquirió la sede campestre ubicada en Santandercito, (Cund.) a la que denominó «Campamento Bochica» como un espacio ideal para la realización de procesos educativos con niños, niñas y jóvenes a través de la recreación dirigida.

En 1971 era muy visible el fenómeno de los niños de la calle denominados «gamines» y el equipo de trabajo del Campamento Bochica dirigido por Larry Sears comenzó a establecer contacto con los niños y niñas de la calle llevándolos de paseo al Campamento, ubicado a sólo 50 Kms del centro de la ciudad.

En 1972 se realizó la Campaña «salve usted un niño» encaminada a conseguir recursos con el propósito de ofrecerle atención integral a un grupo de niños en el Campamento Bochica. Los niños y niñas contaban con el apoyo de una maestra quien realizaba con ellos los procesos de nivelación escolar para acceder a la escuela de Santandercito. Dos cabañas se construyeron para ofrecerles a los niños y niñas una vida cómoda y un grupo de voluntarios apoyaba a los educadores ofreciendo un cálido ambiente de hogar. Sin embargo un número significativo de niños, niñas y jóvenes se evadían del programa, por lo cual se optó por darle prelación al ingreso de niños y niñas pequeños que llevaran poco tiempo de permanencia en la calle.Simultáneamente se mantenían los procesos de trabajo en la calle y en 1975 se vio la necesidad de disponer de una sede, por lo cual se establecieron contactos con el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) para obtener una casa en comodato (préstamo) en el Centro de la ciudad (calle 23 con carrera 3). En esta sede se contaba con un programa abierto y se brindaba a niños, niñas y jóvenes el servicio de duchas, salud, alimentos y en algunos casos, albergue transitorio, todo lo cual se complementaba con actividades educativas y recreativas.

A medida que los niños y niñas en el Campamento crecían se vio la necesidad de complementar su educación escolar con talleres productivos, por lo cual se estableció una fábrica de cerámicas que fue necesario cerrar por dificultades de transporte y mercadeo.

En 1984 los jóvenes que habían crecido en el programa y que residían en el Campamento Bochica, uno a uno iba terminando su educación secundaria y se hacía necesario empezar a vislumbrar nuevas alternativas para ellos, por lo cual la ACJ-YMCA tomó en alquiler una casa ubicada en el barrio «Villas de Granada», donde se trasladaron los jóvenes que habían concluido sus estudios secundarios en Santandercito.

En esta nueva etapa se esperaba que los jóvenes encontraran trabajo y que pudieran continuar con sus estudios. Pero poco tiempo después, cada uno organizó su vida por separado y se cerró la casa.

Por otro lado, se evaluó el enfoque de trabajo llegando a la conclusión de que continuar con el programa en el Campamento resultaba costoso, con baja cobertura y los jóvenes no salían preparados para enfrentarse a la vida laboral, todo lo cual demandaba más de diez años por cada joven.

Ante esta situación y las limitaciones económicas, la ACJ-YMCA consideró conveniente conocer y explorar la situación de los programas de internado con niños y niñas de la calle y concluyó que era viable obtener cupos para los niños y niñas que se contactaban en la primera fase (etapa de calle). A su vez, la ACJ-YMCA comenzó a cuestionarse sobre la viabilidad de realizar procesos de prevención del abandono del hogar, por lo cual se delegó a Juan Duarte, Coordinador del programa, la tarea de indagar con los niños y niñas de la calle, acerca de las condiciones de vida de sus familias y la posibilidad de establecer contacto con ellas. A través de ésta primera aproximación se tuvo la certeza de que era viable hacer contacto con las familias a fin de profundizar en las causales del abandono del hogar y la viabilidad de estructurar un programa con enfoque preventivo.

De ahí surgió la necesidad de hacer una investigación para la cual se contrató a Vladimir Carvajal quien contó con la colaboración de los Coordinadores de Programas, Juan Duarte y Luis Carlos Ávila y la orientación de la Directora de la ACJ-YMCA, Gladys de Rojas.

Mediante el diseño de fichas, juegos, grabaciones y entrevistas lúdicas realizadas con grupos de niños y niñas de la calle de 8 a 16 años se recopilaron y complementaron las historias de 100 niños y niñas, las cuales fueron corroboradas a través de un muestreo que se realizó con 50 familias.

A través de este estudio se estableció lo siguiente:

  • El 98% de los niños y niñas abandonaron el hogar entre los 5 y los 13 años de edad.
  • El 78% de los niños y niñas entrevistados procedían de Bogotá y el 22% de otras ciudades.
  • En relación con el padre, el 20% había fallecido, el 30% no tenía información y el 13% tenían padrastro lo cual reveló un 63% de ausencia del padre natural.
  • En cuanto a la madre, el 22% habían fallecido y el 20% carecía de información de lo cual se dedujo que la familia de gran parte de los niños y niñas estaba desestructurada.
  • Ocupación del padre o padrastro: albañiles, bulteros, cartoneros, loteros, placeros, vendedores ambulantes y zorreros.
  • Procedencia de los niños y niñas por sector de la ciudad: 44% Centro Oriente, 31% Sur, 15% Oriente, 5% Centro, 3% Occidente.
  • Causales de abandono:
    43% Maltrato físico y verbal por parte del padrastro y de otros familiares.
    16% Soledad, abandono y encierro.
    12% Hambre.
    14% Deseo de libertad, entrega a una institución

En conclusión se dedujo que los niños y niñas abandonaron su hogar cuando se combinaban las variables de extrema pobreza, abandono y maltrato, lo mismo que cuando predominaban condiciones tales como ausencia del padre, o la madre (familias deses-tructuradas) y cuando la madre debía permanecer fuera del hogar.

La mayoría de familias vivían en barrios de invasión, caracterizados por la carencia de servicios públicos y el deficiente estado de las viviendas.

Una vez analizada la información, la ACJ-YMCA comenzó a definir un nuevo enfoque con base en los siguientes hechos:
  • Las instituciones de internado disponían de cupos e infraestructura por lo cual no se justificaba que la ACJ-YMCA mantuviera un programa de internado.
  • Las entidades que mantenían programas de internado no realizaban procesos para reintegrar a los niños y niñas a su familia.
  • La mayoría de los niños y niñas de la calle tenían hermanos en la calle o en riesgo de abandonar el hogar.
  • No se conocieron instituciones dedicadas a prevenir el abandono del hogar.
De los hechos anteriores surgieron las siguientes afirmaciones:
  • Mientras no se enfrenten las causales del abandono, el fenómeno del niño de la calle seguirá incrementándose.
  • No todos los procesos de rehabilitación tienen éxito.
  • Los procesos de rehabilitación son de largo plazo, elevados costos y baja cobertura.
  • Los hermanos de los niños y niñas de la calle se hallan en alto riesgo de abandonar el hogar.
  • Las familias son receptivas al retorno del niño al hogar y están dispuestas a participar en procesos preventivos.
  • Las familias expresaron que carecían de tiempo y de conocimientos para educar a los niños y niñas.
  • Se requieren programas de atención preventiva para los niños, niñas y para las familias.
  • Hay muchos casos de familias en condiciones críticas que amenazan su supervivencia.
Con base en los planteamientos anteriores, la ACJ-YMCA de Bogotá diseñó el programa con el enfoque preventivo que contempla el presente trabajo.

1. Avances en la Investigación

En 1987 la ACJ-YMCA contrató los servicios de María Clara Rodríguez, con el fin de profundizar en las causales de abandono, para lo cual se seleccionó una muestra de 50 familias, 100 “chinches” y 20 largos con quienes la ACJ-YMCA estaba trabajando. De este estudio se concluyó que el 75% de los niños y niñas que retornaron al hogar a través del programa lo hicieron para satisfacer sus necesidades de protección, afecto y alimentación y a la vez adujeron que habían abandonado el hogar por maltrato físico (40%), maltrato verbal (38%) y penuria económica el (31%). En concordancia con lo anterior, los menores condicionaron su regreso al hogar, a la disminución del maltrato y al deseo de que el padre o padrastro maltratante se alejara de la familia.

La encuesta hecha a los chinches (niñ@s de la calle entre los 5 y 15 años) reveló que subsistían en la calle pidiendo limosna (37%) y robando (24%) y que el atractivo de la calle era la libertad.

En cuanto a los «largos» (niñ@s de la calle entre 16 y 22 años) se concluyó que habían permanecido en la calle durante un tiempo que oscilaba entre 5 y 15 años y que la mayoría había abandonado el hogar a los 6 años.

En 1988 se contrató una evaluación externa del programa como resultado de la cual se pudo constatar el éxito del trabajo con el enfoque preventivo teniendo en cuenta que entre las familias en alto riesgo con las cuales se habían realizado procesos (1985 a 1988) no se habían presentado casos de abandono del hogar.

A través de la realización de un “Foro con niños y niñas de la calle” se reafirmaron las causales de abandono establecidas en las investigaciones anteriores, lo cual ayudó a una definición más clara del enfoque preventivo y se gestionó un proyecto con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar mediante el cual se logró un convenio de cofinanciación para un año que permitió extender el programa a otras comunidades y reestructurar el área de Desarrollo de la ACJ-YMCA de Bogotá.

En 1989 se realizó un censo de personas de y en la calle con el siguiente resultado: 2.520 personas de la calle (675 niños y niñas, 662 jóvenes, 1.183 adultos), 2.149 personas en la calle (1.252 niños y niñas, 311 jóvenes, 584 adultos), 166 familias de la calle con 282 niños y niñas.

También se realizaron, durante este año, varios foros con población de la calle que facilitaron una mayor comprensión acerca de esta problemática.

En 1990 el programa se extendió a 210 familias y 16 comunidades en cuatro zonas de la ciudad. Durante este año se realizó un convenio con la Universidad Santo Tomás mediante el cual se inició la definición de un nuevo modelo de abordaje10 de las familias, el cual comprendía la realización de ocho sesiones de cuatro horas cada una, a través de las cuales se hace simultáneamente la investigación y la reflexión con las familias, logrando cambios de percepción, creencias y actitudes que se reflejan en nuevos comportamientos que ubican a la familia en una perspectiva de cambio.

A partir de esta investigación realizada en conjunto con un grupo de profesionales, voluntarios de la ACJ-YMCA y estudiantes dirigidos por Angela Hernández y Jaidivi Núñez, docentes de la Universidad Santo Tomás, con la asesoría de Jairo Estupiñán, la ACJ-YMCA puso en marcha el modelo de abordaje, estructurado a partir de teorías de algunos estudiosos de la familia como Mc Cubbin, Salvador Minuchin, Olsson D.H y Pattersonn.

En 1991 se extendió el trabajo a 17 comunidades en las cuales se involucraban, 150 grupos de niños, niñas y jóvenes y 200 familias.

Otro aspecto importante durante este período fue el énfasis en procesos de Coordinación Interinstitucional que dio origen a la creación de la Asociación de Entidades para la atención del menor en situación irregular (AES) con el liderazgo de la ACJ-YMCA y la cual se ha ido consolidando en torno a iniciativas en favor de la población de la calle.

También durante el año 1991 se pusieron en funcionamiento algunas iniciativas de generación de ingresos que se consolidaron en 1992 con la formación de microempresas de confecciones, maní, piñatas, chocolates, screen, bolsas de polietileno que contribuían a mejorar los ingresos de los jóvenes y las familias.

En 1993 se creó con el apoyo de AES y el ICBF y otras OG la Corporación Acción y Futuro enfocada a desestimular la mendicidad mediante la campaña «PLAN BONO» con la cual se pretendía que en lugar de limosnas los niños y niñas de la calle recibieran bonos que podían cambiar por servicios en un Centro de Atención que se denominó Centro de Recepción y Remisión para niños y niñas en y de la calle, el cual fue entregado a la ACJ-YMCA para su administración, teniendo en cuenta su experiencia en el trabajo con los niños y niñas de la calle y su rol protagónico en los procesos de Coordinación Interinstitucional.

También durante el año 1993 se consolidaron los procesos de trabajo con las familias que vivían en los «inquilinatos» del Centro de la ciudad y que habitaban en estrechos espacios donde permanecían encerrados los niños y niñas mientras los adultos acudían al «rebusque» para lograr su supervivencia.

El trabajo con las comunidades se extendió a 30 barrios en diferentes zonas de la ciudad.

En 1994 la ACJ-YMCA realizó un censo sobre familias de la calle, para la Defensoría del Pueblo y también por iniciativa de la ACJ-YMCA se hizo un análisis de las condiciones de vida de las familias de los inquilinatos que posteriormente sirvió para fundamentar el proyecto que se presentó al ICBF para la creación del Centro denominado «Hogar Amane-Ser», en el cual la ACJ-YMCA atiende desde 1997 a niños, niñas jóvenes y familias de los inquilinatos del Centro de la ciudad.


En 1995 se estructuró el programa de «Prevención de la Deserción Escolar» que desarrolla la ACJ-YMCA desde entonces en las comunidades más vulnerables de la ciudad. También durante este período se formalizaron acuerdos con el SENA para la capacitación en temas tales como alimentos y construcción.

En 1996 se terminó el convenio desarrollado a través de la Corporación Acción y Futuro que apoyaba el funcionamiento del Centro de Recepción y después de seis meses en que estuvo cerrado, la ACJ-YMCA presentó un proyecto al ICBF cuya aprobación dio origen al Centro de Recepción que finalmente se ubicó en la sede de la ACJ-YMCA en el Barrio Claret, en el cual se atiende a niños, niñas y jóvenes de la calle.

También durante este año se logró la aprobación de una propuesta presentada al ICBF para la creación del Centro «Hogar de Encuentro» ubicado en el Sur-Oriente de Bogotá en el cual se desarrollan los procesos de trabajo preventivo con varias comunidades del sector.

En 1998 la ACJ-YMCA recibió en administración el Centro «Villa Niña» el cual atiende a niñas menores de 18 años que requieren protección preventiva mientras se ubica a sus familias o se les traslada a instituciones especializadas.

En 1999 se consolidaron nuevos programas de generación de ingresos: panadería, taller de confecciones y elaboración de manillas. Adicionalmente, se creó el «Club Eben-Ezer» con el fin de brindar atención especial a los niños, niñas y jóvenes iniciados en calle y a sus familias, con la convicción de que el abordaje de los niños y niñas en la primera fase de calle y sus familias facilita la prevención del abandono del hogar. Por otra parte, se intensificaron las sesiones de sistematización con todo el equipo de profesionales que hicieron viable la publicación del «Manual para el Desarrollo Integral».

Durante el año 2000 se formalizó un Convenio con el Ministerio de Salud para la realización del Proyecto «Yo Amo la Vida» enfocado a desarrollar habilidades para la convivencia. Al finalizar este proyecto, la ACJ-YMCA decidió mantener la sede en Cazuca para el trabajo con niños, niñas y jóvenes iniciados en calle.

Durante este año se celebró el aniversario No. 35 de la ACJ-YMCA de Bogotá con la campaña «Que el sol brille para ti y para todos los niños, niñas y jóvenes de Colombia» y se llevó a cabo el Simposio «Bogotá frente al habitante de la calle en el siglo XXI» promovido por AES durante la presidencia de Patricia Fajardo, funcionaria de la ACJ-YMCA.


En el año 2001, con el apoyo de la Fundación Baring y mediante gestión de Y´Care Internacional de Inglaterra, se hizo viable la publicación de este trabajo a través del cual se intenta dar una visión general de los procesos preventivos que realiza la ACJ-YMCA de Bogotá y que a través de una experiencia iniciada en 1971 con los niños y niñas de la calle, se ha ido enriqueciendo y articulando hasta convertirse en un modelo global que involucra el trabajo en varios frentes y que se ha integrado mediante el concepto de «PIRÁMIDE DEL DESARROLLO»

 

 
     

AUTORES: Emelda Castañeda, Gladys de Rojas, Gloria Hidalgo, Jeannette Herrera, Myriam Orozco, Leonor Avella, Patricia Fajardo . DISEÑO WEB: Claudia González . TRADUCCION: Alveiro Valencia . CORRECCION DE TEXTOS: Myriam Díaz. PHOTOGRAPHS: Julio Cabra
ACJ-YMCA Bogotá-Colombia, enero 2002