Entendemos
el concepto de Modelo de Desarrollo como «la forma variable
y particular de satisfacer una sociedad las necesidades sociales,
materiales y espirituales de sus miembros».
Lo
cual implica el análisis desde lo más complejo y permanente
de la organización social, como la propiedad y la producción,
hasta lo más simple y cotidiano, como los hábitos
de consumo.
En
Colombia en particular el Modelo de Desarrollo que ha asumido el
país durante la mayor parte del siglo XX ha mantenido a más
del 50% de los colombianos, excluidos de los beneficios básicos
del progreso humano: salud, participación, educación,
nutrición, información, recreación, vivienda
y otros bienes y servicios sociales.
De
acuerdo con el análisis de la línea de pobreza, realizado
por el Departamento Nacional de Planeación en 1995, casi
23 millones de colombianos, el 54% de la población tenía
un ingreso que apenas correspondía en promedio a menos del
60% del valor de la canasta mínima de bienes y servicios
que marca la línea de pobreza y de ellos no menos de la tercera
parte estaban en miseria.
Lo
anterior se agrava por la combinación de factores como los
siguientes que hacen más compleja la situación de
la población:
- Gasto
público desbordado
- Corrupción
y despilfarro administrativo
- Subutilización
del potencial humano
- Grave
descapitalización y desvalorización en todos los
órdenes
- Pobreza
material, social y espiritual
- El
narcotráfico y sus efectos políticos, económicos
y morales
- La
intensificación de la confrontación armada con gran
perjuicio para la sociedad civil. La aparición del fenómeno
del desplazamiento forzado produce un fuerte impacto social en
los cinturones de miseria de las ciudades, en los cuales se ubica
la mayoría de la población desplazada
- Un
gran vacío espiritual que se refleja en las condiciones
de abandono y pasividad de la población más vulnerable
que no es suficientemente consciente del enorme potencial que
atesora y su capacidad para incidir positivamente en su entorno.
Los
factores señalados se manifiestan en las condiciones de vida
de las familias y comunidades más vulnerables y afectan de
manera importante al núcleo familiar, en cuyo interior se
presentan problemas como la desintegración familiar, el maltrato
y la ausencia de recursos para cubrir sus necesidades básicas,
lo cual afecta especialmente a la niñez y la juventud.
Las
siguientes estadísticas resultan inquietantes:
- Población
colombiana 42.000.000
- Población
en pobreza 23.000.000
- Menores
de 18 años en situación de pobreza 8.200.000 (41%
de la población en pobreza)
- En
Colombia cerca del 42% de la población es menor de 18 años,
lo cual, quiere decir que en Colombia habitan más de 15.000.000
de niños y niñas
- Cerca
de 2.7 millones de niños y niñas en edad escolar
no están escolarizados
- 2.5
millones de ninos y niñas trabajan en condiciones de alto
riesgo
- De
cada 10 niños y niñas trabajadores, 7 no asisten
a la escuela
- Se
calcula que 7 millones de niños y niñas en Colombia
padecen algún tipo de maltrato
- 6.000
están vinculados al conflicto armado interno
La
problemática descrita anteriormente ha generado la presencia
de miles de niños y niñas que deambulan por las calles
de Bogotá, viven en condiciones infrahumanas, duermen en
las calles a la intemperie, se cubren con periódicos o plásticos
en la noche, se alimentan de sobras y consumen drogas.
Diferentes
investigaciones realizadas por la ACJ-YMCA2
han coincidido en señalar como causas esenciales para la
salida de los niños y niñas a la calle, la presencia
del maltrato, abandono, encierro y pobreza en los hogares. Estos
aspectos tienen que ver a su vez con situaciones como las siguientes
que se viven en el núcleo familiar:
- Nivel
socioeconómico bajo, pobreza y miseria.
- Hacinamiento.
- Inestabilidad
de la familia nuclear, reflejada en la inestabilidad conyugal
y ausencia del padre.
- Deficiente
comunicación física y verbal entre padres e hijos.
- Inconsistencia
en los patrones de crianza.
- Pautas
socioculturales que legitiman la violencia intrafamiliar y social
como mecanismo de resolución de conflictos.
- Antecedentes
de maltrato recibido por parte de los padres que a su vez maltratan
a sus hijos.
- Consumo
frecuente de alcohol y drogas por parte de los padres.
- Abuso
sexual, delito generalmente cometido por los padrastros, hermanos,
tíos, primos y otros actores del entorno de socialización
y desarrollo de los niños y las niñas.
En el diagnóstico de la realidad, es importante también
señalar la situación relacionada con la experiencia
de exclusión escolar a temprana edad.
El
porcentaje global de deserción escolar en Colombia es del
52%, entre sus causas se encuentran:
- El
tipo de educación y su calidad no son motivantes. La necesidad
de trabajar para sobrevivir, los altos costos de la educación
y la falta de cupos escolares entre otros, contribuyen en forma
significativa a la deserción escolar.
- La
escuela centrada en la transmisión de información
se ha visto incapacitada para manejar situaciones relacionadas
con el ciclo vital de los jóvenes y termina por expulsarlos
de la escuela cuando empiezan a presentar problemas de comportamiento.
- Los
modelos pedagógicos tradicionales no siempre responden
a las necesidades de los jóvenes y muchas veces no se dispone
de estrategias para responder a la complejidad de los conflictos
a que se ven enfrentados los estudiantes.
Reconstruir
el vínculo escolar es una tarea prioritaria, teniendo en
cuenta que un número significativo de niños, niñas
y jóvenes de los sectores más deprimidos de la población
no acceden al sistema educativo formal, en una abierta violación
a sus derechos constitucionales y algunos otros que logran incorporarse
a la escuela tienen dificultades para continuar en ella por carencia
de recursos.
En
síntesis podemos afirmar que los niños, niñas
y familias en dificultad son el resultado de una compleja interacción
de factores propios de su contexto de desarrollo y en consecuencia
toda acción realizada con los niños, niñas
y sus familias tienen como finalidad articular diferentes esfuerzos
en pro del desarrollo integral de cada ser humano.
Perspectivas
de solución
Con
base en el análisis planteado, es necesario identificar caminos
y alternativas de solución teniendo en cuenta como premisa
básica el gran potencial con que se cuenta, para cuyo desarrollo
es necesario promover oportunidades en diversos campos desde una
perspectiva integral.
Tal
como lo plantea Julio Silva Colmenares la crisis descrita anteriormente
requiere Una economía política que sustituya
la actividad económica como centro de su análisis
por su preocupación hacia el desarrollo del ser humano.3
Para
ello es necesario aumentar y mejorar la inversión en capital
humano, dentro del cual los rubros más importantes son la
Educación y la Salud, seguidos de la recreación.
Por
otra parte es necesario tener en cuenta aspectos como los siguientes:
- Apoyo
a las familias para que sus hijos permanezcan en sus hogares.
- Sensibilización
de la escuela sobre su gran responsabilidad en relación
con la prevención del abandono y/o deserción escolar
y la posterior vinculación de los niños, niñas
y jóvenes a problemáticas como:
- La vida en la calle
- Consumo de SPA
- El trabajo infantil
- Vinculación a actividades ilícitas
- Generar
una cultura comunitaria de respeto y protección de la infancia
- Impulsar
procesos de coordinación en todos los niveles, para superar
las carencias que afectan a la infancia.
- Trabajar
en la formación de líderes éticos y visionarios
comprometidos con la construcción de una sociedad justa
y equitativa.
- Comprometer
a todos los actores sociales de la ciudad, al sector gubernamental,
a las organizaciones no gubernamentales y a las instituciones
educativas en la identificación y desarrollo de alternativas
a los problemas planteados.
Al
analizar la realidad colombiana, no podemos pasar por alto algunos
avances y aspectos positivos que nos brinda la coyuntura actual
que involucra, entre otros, aspectos como:
- El
reciente proceso de descentralización que vive el país
desde la década de los ochenta, reafirmado por la constitución
de 1991, que profundiza el concepto de participación comunitaria
y hace énfasis en una gestión descentralizada, como
fórmula que puede acercar a la sociedad y al Estado en
el propósito común de desarrollo de la democracia
participativa.
- El
rol protagónico de algunas ONGs en torno a los derechos
de niños y niñas; los cuestionamientos serios al
sistema educativo y el surgimiento de innovaciones pedagógicas.
La incorporación del enfoque preventivo en el Plan de Desarrollo.
Frente
a este panorama se hace latente la necesidad de promover el fortalecimiento
de la sociedad civil, pues solo una fuerte sociedad civil puede
crear la base social y la presión política para hacer
realidad los cambios que requiere el nuevo proceso de desarrollo.
Así,
la realidad compleja antes descrita nos presenta retos, pero también
grandes potencialidades y recursos que demandan la tarea de movilizarlos
a fin de lograr que las personas asuman el compromiso y protagonismo
en la solución de sus propios problemas.
La
transformación positiva de esta realidad ha constituido un
desafío para la ACJ-YMCA, que la ha llevado a adoptar como
prioridad el trabajo preventivo con los sectores más vulnerables,
partiendo de la cristalización de proyectos exitosos cuya
replicabilidad sería viable a fin de lograr un impacto significativo
a nivel macro.

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