| DECLARACIÓN
OFICIAL DEL
CONSEJO MUNDIAL CELEBRADO
EN TOZANZO, JAPÓN (1965)
La
ACJ-YMCA es una Organización Cristiana.
En su centro se hallan cristianos laicos quienes, considerando
a Jesucristo como su salvador y su Dios, desean ser
discípulos de él y trabajar juntos para
la extensión de su reino. La ACJ (YMCA) y su
programa en la comunidad local por todo el mundo, es
el medio a través del cual estos cristianos laicos
cumplen parte de su obligación hacia el servicio
cristiano. La ACJ (YMCA) coopera con las iglesias en
su ministerio y enseñanza. Sin embargo, no está
ligada a ninguna confesión o denominación
cristiana: sus líderes o socios pertenecen a
cualquier confesión Cristiana. Así mismo
acoge a personas de otras creencias y a quienes les
resulta difícil aceptar cualquier fe, los recibe
participando en muchas actividades.
La ACJ-YMCA es una Organización Voluntaria,
independiente. Sus propósitos están
formados por la misma ACJ-YMCA.
A pesar de que las ACJs-YMCA frecuentemente llevan a
cabo servicios en acuerdo con los gobiernos en ciertos
casos con sostén gubernamental, retienen su carácter
voluntario independiente y sus líderes se hallan
alerta para salvaguardarlo.
La ACJ-YMCA es un Movimiento Juvenil, a pesar de la
variedad de edades que cubre en sus actividades, su
principal interés radica en la generación
presente.
La ACJ-YMCA es una Organización Internacional.
Las unidades básicas de los movimientos son las
unidades locales. Estas ACJs-YMCAS estarán unidas
por medio de agrupamiento nacional o zonal, en un movimiento
mundial al cual la Alianza Mundial le da significado
y propósito.
La ACJ-YMCA es una Organización de
Socios. La ACJ-YMCA ofrece sus servicios
tanto a socios como a no socios con el fin de hacer
frente a las necesidades
La ACJ-YMCA es una Fraternidad.
En la comunidad, la nación y en el mundo entero,
busca a través de su membresía, su programa
y como expresión de su propósito cristiano,
ser una fraternidad que une en los lazos de confraternidad,
a personas de toda clase, credo, color y nacionalidad.
La ACJ-YMCA educa para ciudadanía
y liderato responsables, pero es una Organización
Apolítica. Debe tener percepción
social y debe contribuir a formar conciencia.
La ACJ-YMCA mantiene un Programa Diversificado.
Realiza su labor principalmente a través de pequeños
grupos. Se interesa en el desarrollo espiritual, mental
y corporal de sus socios. Sus programas son multifacéticos
y son el resultado de diversos intentos dirigidos a
proporcionar una amplia gama de necesidades, ya sea
en el trabajo, la escuela, la familia o la recreación.
DECLARACION
DE KAMPALA 1973
La
Base de París expresa que Cristo es el centro
del Movimiento, y éste es concebido como una
hermandad mundial que une a los cristianos de todas
las confesiones. Es consecuente con una política
de asociación abierta, que incluye personas sin
hacer cuestión de su fe, edad, sexo, raza y condición
social.La Base no se formula para que se use como condición
de afiliación individual a la ACJ, lo cual se
deja deliberadamente a discreción de los Movimientos
que constituyen la Alianza Mundial.La Base establece
claramente que los Movimientos constituyentes de la
Alianza Mundial tienen plena libertad para expresar
sus propósitos en otros términos, si corresponden
más directamente a las necesidades y aspiraciones
de aquéllos a quienes busca servir, siempre que
la Alianza Mundial los considere de acuerdo con la Base
de París.Reconociendo el carácter de la
ACJ en el mundo de hoy, este acto de aceptación
de la Base de París compromete a las Asociaciones
y sus miembros como colaboradores de Dios, a los siguientes
imperativos:
1.
Trabajar para que todos tengan iguales oportunidades
y exista justicia para todos.
2.
Trabajar para lograr y mantener un medio ambiente en
el que las relaciones humanas se caractericen por el
amor y la comprensión.
3.
Trabajar para lograr y mantener dentro de la ACJ y en
la sociedad, con sus organizaciones e instituciones,
condiciones que hagan posible la honestidad, la profundidad
y la creación.
4.
Desarrollar y mantener normas de liderato y programa
que sean ejemplo de la variedad y profundidad de la
experiencia cristiana.
5.
Trabajar por el desarrollo integral del ser humano
DESAFIO
XXI
julio 1998 Colonia, Alemania
Reiteramos
la Base de París adoptada en 1855, como el cimiento
de la misión de la ACJ-YMCA a las puertas del
tercer milenio. Declaramos que la ACJ-YMCA es una organización
mundial cristiana, ecuménica, un movimiento voluntario
para hombres y mujeres con especial énfasis en
el involucramiento real de los jóvenes y que
busca compartir el ideal Cristiano en la construcción
de una comunidad humana con justicia y amor; paz y reconciliación
para la plenitud de la vida de toda la creación.
Cada
miembro de la ACJ-YMCA está por lo tanto llamado
a enfocarse en ciertos desafíos, los cuales serán
priorizados de acuerdo con su propio contexto. Estos
desafíos que son una evolución de los
Principios de Kampala adoptados en 1973, incluyen:
- Compartir
y vivenciar la buena noticia de Jesucristo y el empeño
por el bienestar espiritual, físico e intelectual
del individuo y la integridad de las comunidades.
- Facultar
a todos, especialmente a los jóvenes y a la
mujer para que sean autodeterminados, ejerzan grandes
responsabilidades, asuman un liderazgo a todo nivel
y trabajen hacia una sociedad Equitativa y Autónoma.
- Abogar
y promover los derechos de la mujer y defender los
derechos de los niños y los jóvenes.
- Fomentar
el dialogo y la fraternidad entre las personas de
diferentes creencias e ideologías, reconociendo
su propia identidad y promoviendo la renovación
cultural.
- Comprometerse
a trabajar en solidaridad con los pobres, desposeídos,
desarraigados, minorías raciales, religiosas
y étnicas.
- Procurar
se rmediadores y reconciliadores en situaciones de
conflicto y trabajar por la participación significativa
y el avance de las personas hacia su autodeterminación.
- Defender
la creación de Dios contra todo aquello que
pueda destruirla preservando y protegiendo los recursos
de la tierra para futuras generaciones.
Principios de la ACJ de Colombia
con relación al conflicto y al trabajo en torno
a la paz
La ACJ de Colombia acordó darle prioridad a
su trabajo en torno a la paz en los siguientes aspectos:
- Bajo el principio de neutralidad activa la ACJ de
Colombia trabaja en pro de la vida y la paz, sin hacer
exclusión, y sin aliarse con ningún
promotor, generador o actor de violencia o de conflictos,
ni con quienes los respaldan, desarrollando un rol
protagónico en defensa de la vida y la dignidad
humana.
- Actuar como animadores de procesos de reflexión
que induzcan a los niñ@s, jóvenes y
comunidades a la participación activa y a asumir
posiciones pacifistas activas, basadas en el amor,
la fraternidad y el respeto como alternativas para
una vida personal y comunitaria responsable.
- Como constructores de paz se debe enfatizar el trabajo
preventivo y la reconstrucción del tejido social,
involucrando a las víctimas de la violencia,
a partir de la recuperación de la memoria histórica
y cultural, mediante procesos participativos.
- Trabajar con base en los principios y filosofía
institucional adoptados en la Base de París,
la Declaración de Tozanso y el Desafío
XXI, haciendo énfasis en el desarrollo espiritual.
- Ante la complejidad del conflicto, la ACJ de Colombia,
decide seguir dando prioridad al trabajo directo con
las comunidades, sin pronunciarse públicamente
en torno a asuntos que pongan en riesgo la vida de
las personas vinculadas a la organización y/o
a las propias comunidades involucradas en su trabajo.
Declaración de paz de la ACJ de
Colombia
Las ACJS de Medellín, Bogotá y Cundinamarca,
Barranquilla, Cali, Puerto Boyacá, Risaralda,
Santader y Tolima: Estamos conscientes que la misión
de nuestro movimiento está centrada en Extender
el Reino de Dios, con la prevalencia del amor, la fraternidad,
la solidaridad y la justicia como fundamentos de la
PAZ. Por lo tanto nos comprometemos a darle prioridad
a la conviviencia pacífica y a la solidaridad
con las víctimas del conflicto.
En consecuencia hacemos el compromiso de trabajo para
lograr que:
- L@s niñ@s y l@s jóvenes no sean vinculados
al conflicto armado y tengan la oportunidad de crecer
armónicamente dentro de sus familias y comunidades.
- Las víctimas de la violencia reciban una
atención integral que les permita reparar el
dolor y todos los efectos del conflicto armado.
- Las comunidades locales, el país y el contexto
internacional mantengan un panorama actualizado de
la situación de l@s jóvenes en medio
del conflicto armado, además de todas las opciones
de PAZ que pueden construir conjuntamente con ellos.
- Ratificamos que impulsaremos y que utilizaremos
todo nuestro voluntariado, nuetra experiencia y la
relación con organismos de la sociedad civil
hacia la consecución de tales fines.
- Por esta razón clamamos el apoyo de la familia
de la ACJ-YMCA internacional, pues su acompañamiento,
asesoría y coordinación de acciones
permitirá restaurar y reivindicar el valor
de la vida, haciendo reales los retos que nos demanda
el DESAFIO XXI.
- Firmado en Medellín el 3 de marzo de 2002
en el Segundo Encuentro Internacional “Desafío
por Colombia”
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